La mayoría de la gente piensa que preparar una guarnición sofisticada requiere horas de preparación. Esta receta rompe esa regla. Tarda unos diez minutos. Obtendrá un contraste crujiente y refrescante con las comidas pesadas sin complicaciones.

La base es yogur colado. La estrella es el rábano fresco. El final es menta seca y cebollino.

Es ligero. Es picante. Funciona como salsa o aderezo.

Los ingredientes que necesitas

No necesitas una despensa llena de especias. Sólo cuatro cosas.

  • Tres rábanos
  • yogur colado
  • Sal
  • Menta seca
  • Cebollino (cebolla francesa)

Preparación paso a paso

Comience con un tazón ancho.

Pelar los tres rábanos. Tritúralos finamente. Quieres trozos pequeños para que se mezclen uniformemente con el yogur.

Ahora añade el yogur.

Utilice tres tazas de yogur colado. Esta textura es espesa. Se conserva mejor que el yogur normal.

Agrega una cucharadita de menta seca.

Agrega sal al gusto.

Revuélvelo todo junto.

Asegúrate de que la menta esté distribuida. Quieres que cada cucharada tenga esa nota herbal.

Emplatado y guarnición

Divida la mezcla en tazones o vasos para servir.

Toma un rábano fresco. Lávalo bien. Sécalo por completo.

Córtelo en aros finos o en trozos pequeños.

Colócalo encima del yogur.

Se ve bien. Agrega textura.

Finalmente, espolvorea cebollino picado por encima.

El color verde resalta contra el yogur blanco.

Servir inmediatamente.

Este plato combina bien con carnes a la parrilla. Corta la grasa. Refresca el paladar.

Pruébalo la próxima vez que hagas brochetas. O simplemente cómelo con pan.

El crujido del rábano se mantiene crujiente si lo sirves de inmediato.

Es sencillo. Es eficaz.

¿Prefieres tu menta fresca o seca?