La reina Camilla se reunió en privado con la sobreviviente francesa Gisèle Pelicot en Clarence House el lunes, una reunión cargada de peso simbólico dado el reciente enfrentamiento de la monarquía británica con los escándalos de abuso sexual. Pelicot, de 73 años, está promocionando sus memorias, Un himno a la vida: la vergüenza tiene que cambiar de bando, que detalla décadas de horribles abusos por parte de su exmarido y sus asociados.

Una memoria que sorprendió incluso a un defensor veterano

Camilla, que ha hecho campaña públicamente contra la violencia doméstica y la agresión sexual, afirmó que leyó las memorias de Pelicot en sólo dos días. “No podía dejarlo”, dijo, y agregó que se quedó “sin palabras” después de leer el relato de Pelicot. Esto es significativo porque la Reina conoció a muchos sobrevivientes y pensó que ya no podía sorprenderse por los detalles del abuso.

El caso de Pelicot es excepcional incluso desde un punto de vista sombrío. Su exmarido, Dominique Pelicot, fue condenado a 20 años de prisión por drogarla y permitir que decenas de hombres la violaran durante casi diez años. En diciembre de 2024, un tribunal francés declaró culpables a cincuenta hombres de violaciones o delitos sexuales relacionados con el caso. El juicio fue histórico porque Pelicot decidió romper su anonimato, argumentando que la vergüenza debería recaer sobre los abusadores, no sobre la víctima.

El momento importa: la monarquía bajo escrutinio

Esta reunión se produce en un momento tenso para la familia real, que todavía está lidiando con las consecuencias del escándalo Andrew-Epstein. La monarquía está bajo una presión renovada para demostrar responsabilidad y claridad moral con respecto al abuso sexual, particularmente a la luz de fracasos pasados ​​para abordar adecuadamente las acusaciones. Muchos interpretan que Camilla abraza a Pelicot como un intento de mostrar liderazgo en este tema.

Un movimiento construido sobre la resiliencia

El lanzamiento de las memorias de Pelicot el viernes en el Royal Festival Hall de Londres atrajo a más de 2.000 asistentes y contó con lecturas de las actrices Kate Winslet, Kristin Scott Thomas y Juliet Stevenson. Pelicot notó que se sentía alentada por el apoyo generalizado a su historia. Camilla lo reconoció: “Tienes mucho apoyo”, le dijo a Pelicot.

La reunión subrayó el poder de las sobrevivientes al hablar y la creciente demanda de instituciones para enfrentar y abordar la violencia sexual con seriedad y empatía.

El compromiso personal de la Reina con la historia de Pelicot sugiere una voluntad de confrontar verdades incómodas, aunque el impacto total de este gesto aún está por verse.