Las adolescentes enfrentan intensas presiones sociales que contribuyen a aumentar los índices de ansiedad, depresión y trastornos alimentarios. La solución no es solo qué haces, sino quién eres: una madre solidaria.
La autora Heather Holleman sugiere que el enfoque más eficaz es escuchar activamente. Deje que su hija se exprese plenamente sin interrupciones, incluso si tiene dificultades con las palabras. A menudo, necesita que la escuchen más que un consejo.
Esté disponible en sus términos, no sólo en los suyos. Los adolescentes pueden abrirse en momentos inesperados, por lo que la paciencia es clave. Concéntrese en comprender su perspectiva y garantizar una comunicación clara.
Esta conversación cubre áreas clave:
- El poder de la verdad y el amor en la configuración de la identidad de una hija.
- Comprender las presiones de la aceptación y la popularidad.
- Cómo la fe genera confianza en las interacciones sociales.
- Pasos prácticos: confiar en Dios, compartir historias personales, llevar un diario.
Si su hija tiene dificultades, Focus on the Family proporciona consejeros cristianos que ofrecen apoyo, oración y orientación. Llame al 1-800-A-FAMILY (232-6459) durante el horario comercial para obtener ayuda.
Una base de fe sólida brinda a las niñas la resiliencia para navegar en un mundo desafiante. Al escuchar, comprender y ofrecer apoyo inquebrantable, las madres pueden ayudar a sus hijas a desarrollar identidades saludables y centradas en Cristo.