El próximo documental de Melania Trump está generando más risas en línea que anticipación en taquilla. A pesar de una inversión sustancial de 75 millones de dólares (40 millones de dólares para derechos de distribución adquiridos por Amazon MGM Studios y otros 35 millones de dólares para marketing), la película está siendo recibida con burla generalizada en lugar de entusiasmo.

Inversión financiera versus recepción pública

El documental, dirigido por Brett Ratner, cubre un período de 20 días previo a la toma de posesión presidencial de 2025. Si bien Donald Trump afirma que las entradas se están “agotando rápidamente”, las publicaciones en las redes sociales revelan un marcado contraste, con imágenes que circulan de salas casi vacías. Las predicciones de taquilla varían enormemente, desde unos esperanzadores 5 millones de dólares hasta un fin de semana de estreno más realista de 1 millón de dólares.

Reacción en las redes sociales

La película ya está siendo “bombardeada de críticas” en plataformas como Letterboxd, y los usuarios inundan el sitio con comentarios negativos y humorísticos. X (anteriormente Twitter) está repleto de memes, y un usuario popular hace referencia al conocido deseo de Donald Trump de obtener reconocimiento artificial. Comediantes y comentaristas se están uniendo a la refriega, amplificando aún más la burla.

Los esfuerzos de promoción fracasan

La propia Melania Trump participó en las actividades promocionales, tocando la campana de apertura en la Bolsa de Nueva York. Está previsto un estreno en el Kennedy Center, pero los rumores sugieren que la película puede tener dificultades para atraer a un público significativo. La marcada desconexión entre el respaldo financiero y el entusiasmo del público plantea dudas sobre la viabilidad del documental.

La recepción del documental destaca una tendencia creciente : las producciones de alto presupuesto aún pueden no lograr resonar si la percepción pública es abrumadoramente negativa. El hecho de que la película no haya logrado generar entusiasmo, incluso con un marketing extenso, indica que el sentimiento de las redes sociales ahora ejerce una influencia significativa sobre los productos culturales. Las burlas en línea sugieren que la película puede volverse más infame que exitosa.