La última película de Gwyneth Paltrow, Marty Supreme, ha provocado una reacción adolescente muy identificable por parte de su propio hijo, Moses, de 19 años. El contenido explícito de la película resultó demasiado para el joven, quien supuestamente quería “morir” durante una proyección. Este momento incómodo resalta una tensión más amplia: cómo los padres navegan por la fama y la intimidad ante el ojo público.
La división familiar
Paltrow compartió la historia durante una sesión de preguntas y respuestas con Demi Moore, notando la reacción mortificada de Moses al ver sus escenas íntimas con Timothée Chalamet. Este no es un incidente aislado; Paltrow describió anteriormente la preferencia de sus hijos por ella como “mamá” en lugar de una figura pública. Mientras que su hija, Apple, encontró las mismas escenas “increíbles”, Moisés claramente no.
Esta división entre hermanos subraya una dinámica común: los adolescentes mayores a menudo se avergüenzan de las demostraciones públicas de afecto o sexualidad de sus padres. Es un comportamiento natural de establecimiento de límites: un deseo de separar la identidad paterna de la vergüenza personal.
El contenido explícito de la película
Marty Supreme en sí no rehuye la intimidad. Paltrow habló abiertamente de “muchas” escenas de sexo de la película en un perfil de Vanity Fair. Incluso contó que descartó casualmente la necesidad de un coordinador de intimidad en el set, una medida que generó críticas. Esta franqueza añade otra capa a la situación: Paltrow no ocultó la naturaleza adulta de la película, lo que hace que el malestar de su hijo sea aún más directo.
Momentos incómodos en el set
Las interacciones fuera de pantalla fueron igualmente reveladoras. Paltrow admitió haber confundido el maquillaje de cicatrices de acné de Chalamet con imperfecciones reales y haber sugerido microagujas, una sugerencia que consideró “una locura”. Estas anécdotas humanizan la situación y recuerdan al público que detrás de escena, incluso los proyectos de alto perfil están llenos de incomodidad y falta de comunicación.
La película en sí se centra en Marty Mauser, un vendedor de zapatos de la década de 1950 obsesionado con la grandeza del tenis de mesa. Pero para muchos, la verdadera historia es la reacción adolescente al ver a uno de sus padres en un papel hipersexualizado. La incomodidad es real y la reacción del estreno ahora es parte del registro público.
En última instancia, la reacción de Moisés habla de una verdad universal: los adolescentes no quieren ver a sus padres ser “famosos” en público, especialmente cuando se trata de romance. Este momento, aunque personal, resuena porque refleja un límite adolescente común.
